¿Por qué se te despega el DTF? Errores de taller y cómo solucionarlos
Si estás trabajando con DTF, seguro que te ha pasado: sacas una prenda de la plancha, parece que está perfecta, pero a los dos lavados el cliente te dice que el diseño se está levantando por los bordes.
Cuando un estampado en DTF se despega, solemos culpar a la prenda o al film, pero casi siempre el problema está en los pequeños detalles del proceso. El DTF da unos resultados buenísimos, pero exige controlar muy bien la temperatura, la presión y los materiales.
Vamos a repasar dónde solemos fallar en el día a día y cómo corregirlo en el taller.
El punto crítico del horno
El proceso empieza a fallar antes de la plancha, en el curado del polvo de poliamida. Si el polvo no se funde bien, no va a agarrar el tejido por mucha presión que le metas después.
El diseño tiene que salir del horno con un aspecto brillante, parecido a la piel de naranja, pero liso. Si el polvo todavía se ve arenoso o blanquecino, es que le falta temperatura o tiempo. Si te pasas, quemarás la tinta y el adhesivo perderá su propiedad de pegado. Lo ideal suele ser moverse entre los 110°C y los 130°C, dependiendo de tu máquina.
Cuidado con el tipo de plancha y la falta de presión
A veces nos obsesionamos con los grados y los segundos, pero nos olvidamos de la fuerza del cierre. El DTF necesita que el adhesivo derretido se incruste de verdad entre los hilos de la prenda.
Aquí vemos muchos problemas con las planchas eléctricas o manuales muy económicas, porque la mayoría no ejercen una presión suficiente ni uniforme en toda la base. Para curarte en salud, lo ideal es trabajar con planchas neumáticas o modelos profesionales como nuestra plancha de apertura automática JH-8, que aseguran esa presión constante y fuerte que requiere el DTF (unos 4 o 5 bares) sin depender de la fuerza que hagas con el brazo. Si la máquina cierra blanda, el diseño se va a levantar tarde o temprano.
Ojo al tipo de film: ¿Frío o caliente?
Hay films que están hechos para retirarse en caliente (Hot Peel) y otros en frío (Cold Peel). Si intentas pelar un film en frío nada más abrir la plancha, te vas a llevar la mitad del diseño por delante.
Si tu film es Cold Peel, ten paciencia. Deja la prenda a un lado, apóyala en una mesa metálica para que disipe el calor rápido y, cuando esté fría por completo, retira el plástico con un movimiento fluido.
El segundo planchado es obligatorio
Si quieres que las camisetas duren meses impecables, este paso no te lo puedes saltar. Una vez que hayas quitado el plástico y el diseño quede libre en la prenda, vuelve a ponerle un papel protector encima (teflón o papel siliconado) y dale otro golpe de plancha de unos 5 o 6 segundos. Esto termina de asentar las tintas y deja un tacto mucho más suave e integrado en el tejido.
La clave está en la estabilidad de la tinta blanca
Para que el polvo adhesivo agarre bien en el film antes de ir al horno, necesita encontrarse con una capa de tinta blanca húmeda y con el grosor correcto. La mayoría de las tintas blancas del mercado sufren de sedimentación. Al ser un componente pesado, se va al fondo de los botes o de los conductos de la máquina enseguida. Cuando esto pasa, los inyectores se obstruyen y la capa blanca sale a parches, seca o demasiado fina. El resultado es que el polvo de poliamida no se pega de forma homogénea y el diseño se acaba cayendo al lavarlo.
Para no tener que parar la producción a limpiar cabezales continuamente, hay que usar formulaciones específicas como nuestra Tinta DTF Blanca Sin Sedimentos Polaris X70. Está fabricada precisamente para evitar que se asiente, manteniendo un flujo continuo que asegura una base blanca densa y perfecta. Si la base es buena, el adhesivo agarra bien, y el estampado se vuelve muy resistente.

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